Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas
Sylvia Schmelkes
Capítulo VIII. LA PLANEACIÓN Y LA EVALUACIÓN PARA LA CALIDADEl reconocimiento del problema
La búsqueda de la calidad inicia con el reconocimiento de la existencia de un problema. Este problema puede ser de dos tipos, o de la combinación de los dos: una preocupación por los resultados deficientes que la escuela está produciendo, o una preocupación por los procesos deficientes que la escuela está desarrollando. A su vez puede proceder de varias fuentes, cuando los beneficiaros presenta insatisfacciones.
La idea se convierte en plan
Es necesario conocer las causas, y posibles soluciones del problema.
☺ El plan debe elaborarse en equipo. Las personas que conducen los procesos escolares son las responsables. Esto significa que el director convoque al equipo de docentes en el inicio de una empresa colectiva.
☺ El plan debe comenzar por estabilizar los procesos, o por definir la estabilidad existente. Esto significa descubrir que se hace y qué se logra generalmente. Sólo así se podrá saber si hay personas que se encuentran fuera del sistema, por debajo o por arriba de sus niveles. Si es así es necesario: precisar las normas mínimas, proporcionar los elementos para que todo el personal pueda cumplirlas, y establecer sanciones claras para el incumplimiento de las mismas.
☺ Diseñar los resultados deseados. Definir los resultados de aprendizaje que esperamos de los egresados y con quienes terminan cada uno de los grados de la escuela, o bien, cada una de las materias en los grados.
☺ El plan debe privilegiar los procesos de prevención del problema. Darse a la tarea de priorizar las causas,.
☺ El plan debe privilegiar la disminución de variaciones por encima de la elevación del promedio.
☺ El plan requiere programas más precisos. Intervienen pequeños equipos (“círculos de calidad”).
El plan se pone en práctica y se monitorea
Las prácticas se refieren a los procesos, y actúan, en última instancia, sobre las relaciones. Puesto que un plan pretende modificar procesos, es necesario que las prácticas consideradas se revisen en forma permanente por parte del propio equipo que las definió. A esta revisión continua se le llama monitoreo.
Los resultados se evalúan
La evaluación es importante, pero sólo es útil para mejorar cuando se combina con el monitoreo. Desde la perspectiva de la filosofía de la calidad, se evalúa con el resultado, pero no por el resultado. No es posible evaluar a las personas simplemente por su desempeño final, medido a través de pruebas de aprendizaje.
Se cierra un ciclo y comienza otro
Una vez demostrado que los proceso desencadenados en efecto han tenido los resultados esperados, es necesario estandarizar estos procesos. Establecer con claridad los nuevos niveles de comportamiento, con el fin de evitar la recurrencia a las situaciones anteriores.
Referencia: Schmelkes, Sylvia (1995) Capítulo VIII La planeación y la evaluación para la calidad, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas (pp. 98-100) México; SEP (biblioteca para la actualización del maestro.
Comentario
Ya se había dicho en capítulos anteriores que la evaluación es una herramienta para saber a base de los resultados en que estamos fallando y que se debe cambiar para mejorar, pero ahora como parte de un plan por la calidad se convierte en monitoreo que será constante y progresivo, y no dará opciones sobre qué hacer con las causas de los problemas.
Coincido contigo y con la autora en que se debe evaluar con el resultado, no por el resultado. Y debemos aplicar la cultura de monitorear la calidad, que bien nos hace falta.
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